Tirarle a las escopetas tiene su chiste

Ciertas veces en la vida -no puedo hablar de otra cosa porque no estoy muerto -pensamos que todo se nos viene encima. No hablo de paradojas como la de "querías chorizo y te llevaste el marrano entero", no, nada de eso. Me refiero a los problemas. Benditos problemas. Decía Belascoarán que muchas veces, al salir al frío cálido de la ciudad, te dabas cuenta que mucha gente estaba jodida. El vendedor de chicles bajo la lluvia, el indigente borracho con los cartones afuera de la catedral, las marías golpeadas por inspectores de la SSP, las madrinas de la judicial pululando por los puteros...

Piensas en ciertos momentos que estas jodido, porque te dejo tu pareja, porque se murió alguien cercano a ti, porque ya no puedes caminar, porque estás viejo, porque te corrieron del trabajo, porque estás jodido. Lo lejano es tan cercano que muchas veces no puedes evitar pensar que sólo Dios o alguien como Zeus o Vishnú o alguien así te mando chingar por ojete. Nada más alejado de la verdad o de tu realidad, de tus chaquetas mentales, de tu pinche depresión que no te deja pensar, de tu creencia de ser chingón ante la adversidad, de esa conciencia patria que no es más que una farsa que te consume día a día, creyendo en las instituciones burocráticas y su aplicación al sector privado, el himno nacional mientras coges, la bandera como toalla de baño.

Tierra llamando a Apolo.

Todo tu mundo se vuelve un caparazón. Shrek le decía 'capas de cebolla'. Entre más jodido te encuentres, más dura es tu pinche envoltura, tu pinche cerrazón, tu pinche manía de mandar a todos a la chingada, tu lado más culero, eres la peor persona del mundo en ese momento. Sin embargo, no es porque seas malo, no, es porque te sientes impotente ante la injusticia -o justicia -que se ha venido de frente a ti, mojándote mientras tu, inmóvil e impávido, sólo atinas a abrir los ojos y pensar 'carajo'. Y por un momento te sentiste Alex DeLarge frente a una pantalla donde pasan los mejores y peores momentos de tu vida, y piensas que necesitas medicamento y necesitas a una mujer u hombre a tu lado para satisfacer y huir. Todo lo contrario: terminas por hundirte y ampliar más tu vacío. Deberías ser astronauta. Vagando sólo como perro callejero en un espacio donde no hay aire, no hay vicios, no hay nadie. Todos flotan.



Aún así, debes entender que hay algo llamado esperanza. Si, de eso que suena a detergente para trastes con suavizante para manos y que sólo haz oído en las pelis de superación personal o religiosas. Debes entender que esa esperanza no te caerá del cielo, esa la generas tu, pensando en que por más jodido que sea tu día, debes empezarlo y terminarlo, que todo lo que venga -bueno o malo -causará un efecto en ti. Te sorprendería saber que muchas veces hasta contrario a lo que tu piensas. Piensa que nada es más fácil que rendirse ante lo jodido y/o los jodidos, y debes pensar en las veces que te viste más chingón que tu peor enemigo y le restregaste ese 'tragas, put@' en su jeta, porque tirarle a las escopetas tiene su chiste, y más cuando de víctima pasaste a verdugo.

La venganza es un plato que se sirve frío, eso ya lo sabes, así que permite que cada día sea una oportunidad para demostrar lo mejor de ti.

Ahora, sal y párteles su madre.

Cheers...

Yo sé lo que es que un pendejo me dé consejos para mejorar mi vida

Muchas veces nos quejamos de todo lo que pasa a nuestro alrededor, ergo, pensamos que no somos felices. En realidad, todo lo que nos pasa es porque en algún momento de nuestra vida pasada la cagamos. Si, la cagamos. Realmente, la queja es un deporte nacional: nos quejamos del fraude, del aumento del huevo, de que llueve, de López Dóriga, de los asesinatos, de nosotros mismos...

Todo se cierne sobre una incógnita: ¿quién soy? Toda la vida nos hemos creído fuertes, nos hemos pensado superiores a toda la gente que hemos despreciado y pisoteado. Muchos olvidan fácilmente lo peor de su vida pasada, pero en el fondo, guardaron esa experiencia para ser mejores. Parece que nos encanta madrear a todo aquel que no esté de acuerdo con nosotros y hacerlo menos. Hacerlo caca. Cagarlo.

Para ésto, mi experiencia les debe valer madres, porque a pesar de todas mis incoherencias, saben de lo que hablo. Les ha pasado que conocen a alguien y se quieren acostar, les ha pasado que conocen a alguien y lo quieren ligar, les ha pasado que conocen a alguien y les rompe el corazón. Les ha pasado, y no me chinguen que no, porque serían igual o más falsos que yo. A toda acción, corresponde una reacción, muy cabrona por cierto, para ambos lados. Choque elástico, dirían los pinches ingenieretes. Cómo hubiera deseado ser ingeniero civil experto en drenaje profundo (ustedes digan que si, son cosas que uno sabe).

El divorcio es para los humanos. El divorcio es el castigo divino para aquellos que se atrevieron a desafiar la voluntad de un ente superior. Lo comparo con las novias de rancho. Vestidas y alborotadas. Esas personas acaban realmente dañadas. Tanto como aquellos que ven Laura o Al Extremo. Algo así. Es como votar por el PRI y apoyar al PRD. Es como tener sexo en estado etílico y no acordarte de nada al siguiente día. Es querer como pinche-perro a alguien y que este te mande a la chingada por SMS. El divorcio es, sin lugar a dudas, el estado de coma en tu vida (de tiempo indeterminado) donde vives en el limbo, donde piensas que el querer es amar y el sexo es hacer el amor, donde piensas que tu casa es su casa y que tu cama sigue siendo un santuario. Puras pendejadas.

Ok ya.


Yo sé de todo lo malo que tiene la vida, sé cómo es que te penetren por no estar de acuerdo con la gente, de cómo es dañar y ser dañado, de llorar por estupideces que no te llevan a nada, de como ignorar a la gente que te quiere ayudar por terquedad, porque crees que estás bien como llevas tu vida, porque crees que todo mundo no sabe, porque yo sé lo que es que un pendejo me dé consejos para mejorar mi vida y no hacerle caso, y al último, darme cuenta que el pendejo soy yo por no querer tomar mejores decisiones. A veces pienso que soy único, de eso que ya no hay...

De ese tipo de imbéciles...

Cheers...