Orígenes

Cuando era pequeño (siiii, ya voy a empezaaar!!) me acuerdo que mi abuelo materno me enseñó a sacarle punta a los lápices con una navaja. Tendría yo como 3 o 4 años. Le gustaban mucho las toronjas.

Yo odio las toronjas.

Y el aguacate. Puagh!

En la casa me escapaba con frecuencia porque quería ir a jugar con los amiguines de la cuadra, esos que parecían niños vagos pero que inventaban juegos fascinantes, como los diablitos: ponían cera en una corcholata, y la ponían bajo fuego para que empezara a hervir, y cuando estaba quemándose le escupías y salía una gran bola de fuego.

De milagro nunca nos quemamos.

Y era un juego asqueroso, por qué no decirlo.

Mis orígenes se centran en León, nací un 1 de Enero de 1980. Soy el primero de 3, era un niño bueno, inquieto hasta su chingada-madre, pero eso sí: muy noble. Creo que a la fecha lo sigo siendo, aunque a veces me dan mis momentos ácidos. Mis momentos alegres. Mis momentos depresivos. De ahí mudé a Toluca, donde el terco de mi padre se empeñó a que yo estudiara karate-do. Ya después mudaría al Tae-Kwon-Do. Por ése entonces, había una cadena de tiendas departamentales de nombre Blanco. "Blanco, Blanco, las tiendas de nuestro ahorrooo". O algo así. Tenía 6 años, por Dios, no puedo estarme acordando de todo. Si alguien quiere corregirme, trataré de tomarle en cuenta.

Nada comparado con las pelis que están saliendo últimamente y que tratan de los orines orígenes de los personajes: Star Trek, Transformers, Wolverine... Tampoco podría competir con la escultural figura de Jackman... Bueno, chance en las piernas, en lo demás ¿qué puedo decir? El veco mide más que yo, gana más que yo y de seguro la tiene más larga que yo...

La greña... Tiene más larga la greña...

Éste fin hubo noticias cuasi-desagradables: golpe de estado en Honduras, la selección jugó a nada, FCH dijo que todos los que no vamos a misa somos marigüanos... Ya he hablado sobre el borrachín que vive por mi casa. De seguro se droga, pero lo veo en misa cada domingo, aunque sea afuerita. Calderas es de Morelia. Yo vivo actualmente en Morelia. Entonces ¿de qué se admira? Debería de darse una vueltecita por su rancho, lo tiene descuidado. Bien dicen que en casa de herrero, asadón de palo.

Qué feo se siente hablar con las ex. O chatear. Es casi lo mismo. Lo virtual no desvirtúa la información a final de cuentas. Historias de sexo, de añoranzas, de soledades, que van y vienen. Y uno nomás escuchando. Sí, sí... Como tu digas... Quejas y más quejas... Y yo, como el chinito: nomás milando...

Ash, esa frase me encabrona, no sé por qué... Y que me pregunten "¿dónde estás?" o "¿qué vas a hacer?" ésta última con ese tonito de imposición y arbitrariedad que sólo conducen a una respuesta: "¡¿Qué chingados te importa?!" Bueno, seguiré con las ex. Es difícil a veces no verles. Incluso cuando crees que ya haz superado el recuerdo (incluso la bloqueaste en el messenger) aparece de cualquier forma. En un comentario ajeno. En un post ajeno. En una cadena de correo.

Y te preguntas "¿Por qué no se va?"

Y le sufres, si, invariablemente. Tal vez ya no del corazón, sino de la mente. Algo así como paranoia. Algo así, no tan tremendista.

Mi abuelo me enseñó que en la vida hay que hacer de todo. No conviví mucho con él, si acaso un año (hablo de cuando yo tenía uso de razón). Pero lo poco que me enseñó con sus actos fué eso: no te quejes, hazlo; encuéntrale la manera. Me enseñó que la religión es sólo el puente. No es una imposición. Me enseñó que Dios es figura, y es ejemplo. Me enseñó que debe haber tolerancia y respeto.

Ojalá me hubiera advertido de las ex.

Ojalá me hubiera advertido que en su momento no había que darles todo el amor, porque se quedan picadas. Ojalá me hubiera advertido que no hay que cederles todo.

Y ojalá me hubiera advertido que no existe el ojalá. Los abuelos enseñan mucho. Lástima que los padres no quieran aprender de ellos por considerarles obsoletos. Así estoy yo. Ni pedo, asumo la responsabilidad.

También me hubiera inculcado el gusto por las toronjas y el aguacate. A veces sirve para socializar. Ash... Por cierto, una aclaración, acerca de la Niña Vietnamita: mucha gente ha escrito a mi correo para dizque felicitarme por mi buena puntada, cuando la realidad es que a mí no se me ocurrió, sino todo fué gracias a un comentario que hizo el buen Il Hell Dogma en uno de los post pasados... Ahora si, ya...

Los hijos vienen al mundo para perturbar a sus padres. -- Camino a la perdición.

Paranoia


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Las sorpresas llegan por sí solas...

Viernes de Anarquismo en CuentaLetras: No me gusta...


Post Flash Superestrella




Dice mi madre que cuando tenía un año, hice una rabieta en la feria de León porque quería el disco de Thriller...

Gracias a Michael Jackson, tomé el gusto por la música. Era uno de mis ídolos y sin duda una institución, un grande de la música pop.

No por nada fué el Rey del Pop...

Sí, táchenlo de puto, de pedófilo y de excentrico, pero era un chingón... Nunca se le comprobó nada... Mis respetos a alguien que a su edad se movía de un modo que más de uno quisiéramos hacerlo...

Gracias Michael, donde quiera que estés... Tú sí eras un SuperEstrella y no mamadas como yo...



¿Ser o no ser? 7 cosas...

Me la pasé pensando -si, pienso aunque no lo crean -en lo que comentamos con mi Tocayazo MauVenom acerca de lo underground...

Ya antes, mi primo había advertido que mi blog ya no era underground...

Pero yo me pregunto ¿tiene eso algo de malo? ¿Será que a raíz de eso, perdí mi identidad? ¿O es que acaso evolucionó? Tal vez, no sé... El caso es que sigo escribiendo... A veces como dice Tocayo con chispazos de lo que era antes, a veces con algo comercial...

¿Qué de comercial tengo? Sólo la política, el fútbol, la vida cotidiana...

Chale, me mordí la lengua...Por eso abrí otro blog, para poder postear cosas que la verdad no postearía aquí, lo quiero mantener así como algo underground para mi...

Ya he posteado alguna vez acerca de la mercadotecnia y lo mucho que la odio... En el blog de Volován hay un post que dice que le da asco esto de las campañas, porque están faltas de imaginación... Realmente los mercadólogos no se están quebrando la cabezota para las ideas... Ahí tienen a la Niña Vietnamita del PRD, o al futbolista caga-palo del PRI o a los ciudadanos que le echan flores a Calderas... Odio a esos clowns mercadológicos, en mi estado conejil tal vez los pelaría... Bah, a ciencia cierta no sé qué es conejil, sólo me lo imagino (su autor no lo quiere revelar, pero cuando lo haga, lo haré saber)...


No, esto no es así... Ya quisiera ver a los candidatuchos escribir un blog o pronunciar discursos donde digan "Si ciudadanos, soooy un pendejo, porque soy humano, no soy perfecto, y si ustedes me eligen, mejoraré, ayudenme a mejorar y todos mejoraremos..." Con lágrimas de cocodrilo y toda la parafernalia e idiosincracia del mexicano... En cambio tuitean: "Corre, corre y corre a los recorridos..." Prrffffff!!!

Algo así...

Y luego por qué dicen que no soy underground chingá...

Underground es como clandestino ¿no?

Bueno, en atención a Ondska Flicka, y como parte de que ya no soy underground, haré una meme que me mandó, jojo...


Las 7 cosas que amo de mi:




1. Que hago ejercicio
2. Mi olor a perfume barato
3. Lo chingón que soy a pesar de que soy pendejón
4. Que estoy domesticado (entiéndase que cocino, limpio, barro, plancho...)
5. Mis constantes viajes a la depresión
6. Que con todo y corazón débil, me mantengo en mis decisiones
7. Y que tengo un corazón de Fénix... Cansado, pero de Fénix al fin y al cabo...

Y como marca la tradición, lo enviaré -obligaré, invitaré -a 7 personas más:Jolie, Diana, Sr. M, San, Malquerida, MauVenom y A.

Ahora bien... Anarquista hummm... Anarquista Superestrella es un albúr... Son cosas que no se llevan... Por eso es que la incoherencia parte de ahí... El anarquista es, efectivamente, underground... Pero hasta en lo clandestino hay popularidad... ¿O no?

Quiero tener un sueño nuevo cada día; quiero tener el fuerte abrazo de la vida; quiero tener un sueño para cantarle al aire; quiero tener una razón para morir por alguien...

Estado anti-depresivo

Es el estado en el que me encuentro...

Caraxo... Me siento hasta raro...

El hecho de no estar deprimido pone en mí una seria disyuntiva: no tengo tema para postear... Necesito echarme unas tachas para deprimirme y poder escribir. La lucidez de mi mente, raramente se encuentra en el estado de lucidez de los demás...

He ahí porque soy incoherente...

Hoy he llegado y me he quedado dormido. Mi jefe tal vez se dió cuenta, pero por alguna extraña razón, no me ha dicho nada. Hora y media de sueño sobre el directorio telefónico (puedo oír las risas del sitcom de "That Anarquist Show") Luego el maldito saldo de teléfono. Me encabrona que mi Amigo se quede sin saldo. Dan ganas de azotarlo y decirle "hijo de puta, saca esa pinche llamadaaaa!!!"

Pero no...

Alcanzo a reaccionar...

La gente llega mojada, y no precisamente de exitación: me encanta la lluvia, simplemente me encanta. Vale, que algun@s empezarán a decir "o sea, es obvio que está lloviendo, ya chole con meter al clima en los post" Amablemente les pido a las gentes que así piensan, y que si así lo desean, pueden mojar el dedo índice -con agua de lluvia preferentemente -y metérselo por las orejas... O por el culo si quieren, da igual, la cosa es que se lo metan...

Y más los anónimos... Me caga que la gente no ponga su nombre en los anónimos...

Pero ya hay post acerca de eso, así que, proseguiré...

Quiero helado. De vainilla. Häagen Dazs definitivamente. Untarlo en el cuerpo de una mujer, y comerlo y comerlo... No sé qué sea más gratificante: comer helado estando en una depresión o coger estando deprimido. Creo que los dos te sacan del hoyo. Sabe. Al menos en el momento pienso yo, después como perrito, regresas y te vuelves a echar. El hecho es que esto de las depresiones me gustan. Las adoro. Soy un ser depresivo, como Van Gogh, aunque ya quisiera tener yo una pizca de talento de ese güey. O de Sabina. O de Benedetti (goool!!). O de Saramago. Me gusta la gente irreverente aunque yo no pueda serlo de alguna manera. De niño me gustaba comprar elotes (bueno, aún ahora) mientras llovía. De hecho, siempre he tenido la extraña creencia de que la comida de la calle se debe comprar cuando llueve.

¿Por qué?

Porque siempre he tenido la extraña creencia de que la lluvia limpia todo. Y eso a raíz de que una vez vi a GC con el tío Gamboín y al estúpido-maricón-hijo-de-puta-gato minino -que para estos momentos se ha de estar revolcando en su tumba -se le ocurrió decir que la lluvia limpiaba el humo de los carros... Lo recuerdo como si fuera ayer...

Pendeja botarga... Me engañó durante toda mi infancia...

Ejem... Cosas de rucos, no me hagan caso, a mi me gustaba la tele... Mucho... Candy nunca me gustó (sorry Rous) pero si me gustaba Remy... O sea, de este tipo de caricaturas pues, pero, ya después postearé sobre eso... Nostalgia de lluvia...

Bueno gente, buen inicio de semana (ja!) Ojalá que sus vidas sean menos ojetas que la mía. Ayer fué día del Padre... Otro shot mercadológico que hace el gobierno, como lo de la influenza y el voto nulo... Nah, esto existía desde antes... Le hice una reflexión a mi hijo: "Sabes hijo, hoy no es mi día solamente, es nuestro día, porque sin ti, simplemente este día no existiría para mi..."

Awwww!!!! (efecto de sitcom con aplausos de por medio)

Pero a todo esto, si lo dije, y hasta casi chille...

Y eso que no ando depresivo, que si no, este post hubiera valido más la pena... Nomás por no dejar, no creo en eso de "Crea fama y échate a dormir"

Soy SuperEstrella ¿recuerdan?

Con sus veinte minutos de fama retiró a su mamá, el guión le exigía, cada vez más escenas de cama, todavía por Vallecas, la llaman...

Dos preguntas, dos hermanas

Mi hermana a veces es medio roñosa. Se encabrona si le tocan sus cosas, por más piteras e inútiles que parezcan.

Mi otra hermana es más bien tranquila. Irreverente eso si, pero tiene un sentido de dependencia que me desespera.

Las quiero mucho. Durante un tiempo fuí como su papá.

¿Eres feliz? - Me pregunta una.

¿No te cansas? - Pregunta la otra.

Y sólo atino a darles un abrazo...

No - Les respondo... - Soy un pinche malentendido...

All I can say is that my life is pretty plain, ya don't like my point of view ya think I'm insane...

La Tregua

Qué tal, buen inicio de semana...

Bien, iba a iniciar en ¡Euréka! una serie llamada Un día en la vida presenta... pero he decidido mudarla a Bl-oink! y será preferentemente los jueves...

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Hoy en Bl-oink!: La Tregua...

Espero les guste...

Click AQUI.

¿Por qué las mujeres odian a los cabrones?

Alguna vez me preguntaron: ¿Recuerdas la última vez que le alegaste a tu jefa y le ganaste?


Sii... Ya sé... Así no se llama el libro...

Tengo dos hermanas (nada de que presenta ¿eh?) y yo soy el mayor. Las conozco. Sé cómo van a reaccionar. Y tal vez, sólo tal vez, eso me ha dado la sapiencia para detectar los puntos en los que una mujer puede desesperarse...

Touché!

Y como dicen las reglas de etiqueta, primero las damas:

Si, a nosotros nos encantan canijas, porque siempre tuvimos adoración por nuestra madre. Incluso nuestras madres están locas. Yo amo a la mía, así como seguramente muchos de ustedes adoran, aman a la suya. Sin embargo, desde un punto de vista objetivo (¿qué chingados tiene de objetivo decirle loca a tu mamá?) son humanos. Y son mujeres (falta que dijera "y no vienen de Venus" Ash, qué güey!!). No critico a las mujeres. No soy machista. Vaya, me encantan!!! Las adoro!!! Como siempre he dicho: yo vengo de una. Pero esos cambios hormonales estilo montaña rusa que tienen, ay! jijas de su madre (valga la expresión) o bueno, como estamos en el mes de papá: jijas de su padre!! (Por aquello de que la nena siempre es más apegada al papá)
Me hacen desatinar.

Hago las veces de estúpido...

Sorry.


Conozco puntos débiles en las mujeres. Pero pocas veces los aplico. Sólo cuando de plano me veo acorralado por su eficacia, lo hago. Canija (por no decir la otra que empieza con "C"), en una mujer, es sinónimo de astuta, de inteligente, de sagaz. Les decimos cabronas por envidia, la verdad. Porque no somos lo suficientemente chingones para que ustedes caigan en nuestro juego. Y solamente caen cuando están enamoradas. Les digoooo, ese es su punto débil chicas. De nosotros no, y más adelante les digo por qué. Como ustedes se la pasan con papi desde pequeñas, aprenden a saber cómo es el sexo masculino. Hay excepciones, claro y a veces obligadas por las circunstancias de la vida, que aprenden por los amigos, por las amistades, por el entorno, etc.

Ahora hasta psicólogo resulté, chingada madre...

Mi hermana es psicóloga...

Vale, que hasta ahorita, más de una ha de haber lanzado una mentada de madre en mi contra o ha de haber dicho -con justa indignación y no conciente de mi ignorancia -que soy un pendejo, ja! Eso ya no me afecta, porque ya lo sé...

Ahora, vamos nosotros, gentlemen:

Somos pendejos. Punto. No hay más y aunque lo quieras negar. Por más chingón, por más dueño de la situación que te sientas, siempre estás en desventaja con una mujer. Y que quede claro, estoy hablando de la astucia. Ellas son más astutas que nosotros y lo digo en el buen sentido. Nosotros vivimos enamorados (aunque algunos ya perdimos la capacidad de asombro ante tal sentimiento), así que ese no es nuestro punto débil. Nuestro punto débil es la Ley del Hielo. ¿Qué pasaba cuando tu madre se encabronaba contigo y no te hablaba? ¿Recuerdas? A ellas no les puedes ganar, simplemente porque a tu mamá nunca le ganabas. Por eso, y por cobardía (al igual que en algunos casos femeninos, como el mío) les pegan a las mujeres. Ahí si, chinguen a su madre putos, aunque algunas féminas les dé por decir que la igualdad de sexos y la madre y media, no. Aquí no. Nunca vas a comparar la fuerza de un hombre a la de una mujer (a menos que pongas a Martita Villalobos con Esqueleto, el veco de la peli Nacho Libre).

Bueh, pero volviendo a lo nuestro.

Nosotros nos vamos siempre con mami (incluyendo las excepciones que puse en la parte de las mujeres) y mami siempre nos trae de su pendejo: carga esto, ve a las tortillas, lávate las manos, tiende tu cama, arregla tu cuarto, ya levantate, pinche güevón, poda el césped, saca la basura... Y ahí vamos, invariablemente... A la jefa se le respeta... (Ajá, y a la prima... También...) Y por eso el concepto de mandil que a tantos alguna vez nos quedó...

Por eso es que no puedes ganarle a una mujer, porque tu mamá nunca te enseñó como ganarle a una mujer en una alegata... Y tu padre, prff!! Sin comentarios... Es un círculo vicioso. Por eso, cuando nos sentimos acorralados, huímos, no sin antes dar patadas de ahogado. Reconozco a aquellos hombres que si tienen los güevos para entrarle de tú-a-tú con ellas. Yo, a pesar de conocerles, mejor ya opto por coger mi cachucha y salirme del ring.

Somos tan predecibles.

Y si... Adoro los clichés...

Las quiero mujeres. Y no tomen lo de cabronas como un insulto. Tomenlo como una fase de su personalidad y dicho de mi parte con mucho cariño (¡Ja!). Así como nosotros los hombres tomamos lo pendejo como algo cotidiano (¡Ja!) igual es mi forma de pensar, y chingo a mi madre si más de dos -mujeres u hombres -no coinciden conmigo... Por lo que me toca, pues va, lo acepto y dirían por ahí: hoy soy pendejo, mañana también...

La cosa es, para darle matarile-lire-ron a éste asunto: por más cabronas, por más pendejos, siempre habrá un roto para un descosido...

Sólo que... No sé donde se encuentre mi descosida...

¿Recuerdas la última vez que le alegaste a tu jefa y le ganaste?

Yo no...

Mama just killed a man, put a gun against his head, pulled my trigger, now he’s dead...

Hola

Hola, palabra de cuatro letras. Expresión que se usa para denotar un saludo: ¡Hola güey! ¿Cómo estás?

¿Se fijan que güey ya es parte de nuestro vocabulario? Antes decir güey en televisión estaba penadísimo, ahora es cosa de todos los días. Eso complementado con semidesnudos de vecos/nenas que hacen una coreografía para presentar a Ingrid Coronado (yum!) o a Galilea Montijo en sus respectivos programas. Güey. También tiene cuatro letras. Lo oyes en cualquier lado. Apertura, le dicen por ahí. Es todo un submundo, hasta en el templo a la hora de misa dices güey. A tu propio padre le dices güey. Es como saludar también ¿no?

Humpf!

Estoy harto de los comerciales culeyes baratos de los partidos. Ese donde la morrilla dice algo como "Candidat@ del PRD ¡Grabando!" ¿Es que a esa mozalbeta le darán una plurinominal? ¿Será pariente de algún candidato o funcionario o rata del PeRDeré? Debo admitir que esos hijos-de-puta se valen de cualquier artimaña para atraer votos. Ya sé lo que dirán: soy un anarquista-de-pose. Bueno, para que vean que no es en contra del PRD nomás, ahí les va: chinguen su madre el PAN, el PRI, el PVEM, el PT, Convergencia, PANAL, y los demás pinches-partidillos-balines-que-me-faltaron... Uff!

Y otra vez al PRD, pos qué chingados...

Y otra, la encuesta que realicé habla por sí sola... A mi me vale madres si votan o no, pero ¿ya vieron quién va a ganar si no lo hacen?

Ahí se las dejo de tarea...

Verán, mi nick no es mera casualidad. Un anarquista por sí sólo es un ser que goza de su libertad. Así de simple. Libertad que no coincide con los órdenes establecidos por instituciones u organismos -generalmente de gobierno -y genera en el individuo un status de autosuficiencia. Ok. Yo gozo de mi libertad, pero soy super estrella porque soy falso. Así de simple. Las estrellas somos falsas. De ahí la expresión "te bajo la luna y las estrellas" Prfff!! Qué mamón. Ahora no emplearé la palabra cursi. Mucho menos la de kitsch. Mamón a secas.

Soy tan incoherente y tan impulsivo a la vez. En fin, en lo que estaba. Tan falso es todo esto como las declaraciones de los güeyes que dicen que se llegará hasta sus últimas consecuencias en el caso de los bebés muertos en Hermosillo. No hablen señores, mejor pónganse a actuar. Yo les diré: soy padre. Mi hija apenas tiene un año, y no se los voy a ocultar: me apaniqué con la noticia, porque ella va a una guardería del seguro. Desde aquí, mando mis condolencias a los padres de esos niños, de esos angelitos. He oído comentarios -a mi gusto bastante pendejos -de gente que dice "mejor así, mejor que vivir en este mundo de caca" ¿Saben? A esas gentes les digo que es un mundo de caca gracias a ell@s. Pinches inútiles generalmente.

Otros, cómo ya lo han comentado en Nos Vale Madre, dicen "por algo pasan las cosas". Mejor me reservo mis comentarios a tan patética declaración.

Bueno ya.

Algo que se siente horrible, bueno al menos en mí, es que tu ex te hable para ver si quieres follar con él/ella. Y no es que no se te antoje. Científicamente es correcto tener fantasías con tu ex alguna vez después de la separación. La verdad no sé por qué, no leí el artículo completo (búsquenlo, yo todo chingá!) y más horrible porque estás sol@ y traes unas ganas de desfogar todo lo que traes. Pero ¿saben? Me negué. Increíblemente lo hice. Lo hice porque sería dar un paso hacia atrás. Y no pienso retroceder.

Hola.

Palabra de cuatro letras.

Se utiliza para saludar.

Y, además, se utiliza en un mensaje de celular como antesala para un sólo fin: "Hola... Te traigo ganas..."

You think you're going to live your life alone, in darkness and seclusion... Yeah, I know...



Un día en la vida, presenta...

Francisco Pérez Godoy - Oficial de Tránsito

Naciste hace 42 años, y sin embargo, debiste sobreponerte a un cuadro alérgico que te aquejó toda la vida. Fuíste el cuarto de seis hijos. Después vinieron las complicaciones. De ahí que te pusieran "El ronchas" por tu compulsiva manera de rascarte la barriga. En la escuela, eras objeto de burla y empezaste a tomar una actitud lasciva contra el mundo. Sin embargo, tenías la facultad de lamer botas desde chamaco, siempre pedías "el varo" para poder comprar dulces, churritos, chicles a cambio de hacer la barba, de decir "qué bien te ves jefa" o de simplemente quedar bien.

Esa actitud te llevó a pasar la primaria, dando tumbos, con 6. Pasabas de panzaso en todo, de ahí que tu apodo en la secundaria haya cambiado a "El barrigas". Cuando hubo la oportunidad de pasar al bachillerato, la desaprovechaste. Muy pronto te diste cuenta que el estudio no era para ti, y preferiste trabajar. De ahí que empezaras a lavar carros en las casas. Ese oficio te llevó a conocer a "El sangres", mafioso hecho y derecho de la colonia popular donde vivías. Por azares del destino, te adoptó gracias a tu famosa labia. Fuíste testigo de la trata de blancas, de robos, de violaciones, y desde chamaco te tocó portar tu primer arma: una beretta .35 semi-automática.

"El Jefe", como le llamabas, tenía conexiones en el narco y en la chota. Muy pronto te metiste tu primer línea, y después hasta te inyectabas. Tenías un buen de viejas y en la colonia nadie se metía contigo. Tus padres, preocupados por tan repentina buena vida, empezaron a aconsejarte. Hijo, deja eso, no te lleva a nada bueno. Una vez hasta golpeaste a la jefa, y tu jefe, en el intento de defenderla, salió cadáver. Tocaste el fondo, por tus conexiones no te fuiste al bote y sólo te limitaron a rehabilitarte. Al salir, tu jefa ya había muerto víctima de la tristeza y de un paro respiratorio. Tus carnales te abandonaron. El Jefe ya ni siquiera quería saber de tí, y sólo te echó la mano para entrar a la policía auxiliar.

En la poli conociste a Mercedes, Meche, una poli con un pasado decente, y ella abogó por ti. Se apiadó. Y te casaste con ella y tuviste 2 chamacos, los cuales te llevabas a los partidos del América en el Azteca cada 15 días, porque te tocaba cubrir las veces de granadero en la seguridad.

Éste, es un día en tu vida:

El ruido del despertador a las 5 de la mañana, sólo podía significar el rápido levantamiento para bañarte. Como no había gas, el agua fría acababa la rutina para desperezarte. El turno empezaba a las 7 de la mañana y como te quedaba a una hora de camino, tenías que hacer todo en chinga.

-Te vas con Dios -invariablemente decía Meche. Vives solo con tu esposa, porque tus morros se fueron para los Estados Unidos. De vez en cuando enviaban cartas y unos cuantos dólares. Sólo tomas un vaso de leche y el bolillo de la tarde anterior para ir comiendo por el camino.

Ahora te tocaría la moto. Era la oportunidad para "ponerte a mano" con el bajo sueldo percibido. Te tocaba la Miguel Hidalgo. En la López Mateos te agarraste a dos señoras en lugar prohibido, y antes de quitarles la placa, te dieron 50 pesos cada una. "Pa' la otra si se la hago efectiva, seño". Había cierta gratitud con el oficio y con el contribuyente. De alguna manera, daba un bono para poder subsistir a la ingrata quincena. Un Mustang se pasó un alto y le sacaste 150. Te detuviste en unos tacos de canasta para desayunar. Viste de lejos un asalto en una sucursal de Banamex que está en Ejército Nacional y sólo después de que terminó, recibiste la orden para desviar el tráfico un carril. Esa era tu rutinaria vida.

Llegaste al cuartel, ese donde te entrenaron hace 12 años, donde te caíste varias veces de la moto y donde te arrestaron varias veces por llegar pedo. Te inculcaron un patriotismo barato, ese de se-levanta-en-el-mástil-mi-bandera, mexicanos-sagrito-de-guerra y las lamidas de bota que suelen aplicarse para poder avanzar: "así es mi comandante, qué bonita medalla", "¿voy por las quecas?", "¡qué bien se vé, Jovita!". Era un recordatorio de que, a pesar de la labia, no habías hecho nada bueno de tu vida. Tus hijos te dejaron. Tu mujer ni te pela. Y sólo tú a veces te soportas.

Camino a tu casa, sin saber por qué, empezaste a recordar a tu padre. Un hombre fuerte, de gran convicción hacia el trabajo. De repente, te diste cuenta que un día como ese, hace 21 años, lo mataste.

En tu casa, Meche ya dormía. Tu seguías con el pensamiento rumiando en tu interior. De la nada, tomaste tu arma de cargo, la pusiste en la sien y jalaste del gatillo.

Esa fué tu vida... Y así terminó ese día...

Come in, come out, tonight...

Sobre anarquistas y votos

Bueh. Estuve reflexionando sobre dos o tres ondas que mi mente trae en chifla. Si, de esas que dices "la voy a anotar para que no se me olvide" y regularmente las recuerdas cuando estás en el trono, situación por la cual tampoco alcanzas a escribir de nueva cuenta.

A lo que voy. He recibido en mi correo varios forgüars sobre la anulación del voto. A mi me vale madres la política. Afortunadamente el voto es un derecho y no una obligación, aunque sé de ciertos casos donde las empresas obligan a votar a sus empleados. Me valen madres las instituciones, verán, cada que requiero hacer un trámite burocrático, le pago a alguien para que se haga pasar por mí, no tengo licencia de conducir desde hace más de 12 años, en pocas palabras, soy un anarquista-hijo-puta que le mienta la madre -a su manera -al gobierno.

Pero para ustedes que no lo son (o están en camino a serlo) les debo decir una cosa: el voto anulado es una mamada. Si, leyeron bien: eme-ah-eme-ah-de-ah --> mamada. Los votos que se quedan en blanco, los que votan por Pepe el Toro es inocente, los que votan por La Campuzano y Fabirú (Duh!) los reciclan. Si ustedes van a votar por que los obligan, hagan que valga la pena. Debo decirles que así como yo no le hago caso al gobierno, tampoco le hago caso al IFE, ni a los partidos ni a los que dicen que anularán su voto. Jalo parejo.

Es un punto de vista: ese soy yo, y puedo estar mal. Tal vez sólo soy un anarquista-hijo-puta...

Allá ustedes...

Respiro.

Después del servicio social debo decirles de nueva cuenta: muchas gracias por sus comentarios. Siempre son muy bien recibidos (eeey...) y que ayer jugó México. Disculpen, no puedo evitarlo, el futbol es una de mis grandes pasiones. Y he de decirles que esos güeyes salen muy bien en los comerciales de Corona (yum!), de Santander, de Coca-Cola, de lo que ustedes quieran. Que ganan una millonada por jugar, que traen carros y viejas de a montón, que los güeyes solamente entrenan 4 a 6 horas diarias (espero la confirmación, si es que viene, de Cállate Tú) y... ¡Se hacen pendejos! Pinches señoritas-modelitos-hijas-puta!!!

Ash...

Ayer ví a una onceava de señoritas jugando a la comidita, discúlpen, pero así traigamos a Solari, a Pep Guardiola, a Hugo Sánchez (ah, ese güey ya ¿verdad?) o a en este caso al Vasco, este grupo de nenas que juegan por publicidad... ¡Vaya! ¿juegan? ¡¡Dan asco señores!! Ojalá, y me cae, ojalá leyeran este pinche blog para que reciban ésta:


CHINGUEN SU MADRE, MEDIOCRES

La neta, me dieron asco. Todos sabemos que Conejo no tenía nada qué hacer, que Cuauhtemoc hizo lo que pudo y, salvo esas dos excepciones, la defensa fue una mierda, no había media cancha (Borrego solo despejaba balones) y Franco sólo se la pasó actuando... Nery Castillo ¿jugó? Ni me dí cuenta... Así como he reconocido a la Selección, a nuestra Selección, ahora me toca decirle que me avergüenzo, y si, no los dejo solos: la vergüenza es para todos. Vayan a la municipal y edúquense señoritas, ahí si se parten la madre... Hasta yo juego mejor, y soy una chingadera...

Gracias... Después del choro cómico-político-futbolero, pasemos a lo serio...




Muchas veces, caminando por la ciudad, invariablemente te encuentras a los chavitos, a los vecos, a los ancianos pidiendo limosna... Y pocas veces les das, admítelo. Tal vez por el pensamiento de que les vas a fomentar el vicio o ve tu a saber qué...

Fuí a un parque con mi hijo la semana pasada, de esos públicos medio descuidados, y ví a muchos de esos chavitos felices, como acabando de salir de la jornada de trabajo... Me dió mucha fascinación. El hecho de que a su edad yo no conociera lo que es el trabajo me daba cierta tristeza. Ellos ya actuaban como yo: sales de tu jornada laboral y te vas a divertir.







Los ves enfadosos, los ves mugrosos, huelen mal... ¿Tienen la culpa? Ni madres. Pero por un rato, mientras están en esos juegos, son libres, son felices. Y carajo, cómo añoré ser como ellos en ese momento. En su momento. Después volteé a ver a mi hijo, jugando y deseando jugar conmigo. Los adultos somos tan pendejos. Los niños tienen tanto que enseñarnos y la verdad los mandamos a la chingada. Y me paré, olvidé mi güeva por ese rato, y corrí y salté y grité y reí... Es por eso que mi hijo, por esos chispazos de alegría que le provoco, no me deja de querer... Ojalá nunca deje de hacerlo, aunque su madre...

Ash, ya voy a empezar...

Por cierto, el pasado jueves 4 fuí a Metallica (odienme los que tengan que odiarme) y la verdad que mi cel ya es viejo y no pude ni tomar fotos (estaba muy oscuro y aparte me tocó hasta atrás) Les dejo Seek and Destroy una de las favoritas sin duda y que tocaron ese día:


Quiero aprovechar para felicitar a mi estimado Mau-Tocayo-Venom por la apertura de su nueva aventura blogger... Un saludo desde aquí su humilde blog...

Kids running around naked fuckin' in the bushes...

La duda

Bueno gente, por si la mayoría no lo sabía, también Bloink! es otro blog mío. Y para los fieles que siguieron la historia de La duda, les informo que ya está la tercera y definitiva entrega. Debo aclarar el comentario que le he hecho a Kiddo, en relación a que el cuento de La sirena etérea es el primero que he escrito pero de ese tipo. Las cochinadas han sido también parte de éste su servilleta.

Den click AQUÍ.

Chales... Post de publicidad barata... Jajaja... Y pues ya aprovechando, también visiten Gadshits que es un blog donde colaboramos para escribir sobre tecnología, pelis, cultura, libros, etc. Por cierto, en éste último se aceptan participantes (¿quién dijo "yo"?) Esto de no ser underground tiene sus ventajas ¿no pri?

Ash...

Cheers...

La sirena etérea (Cuento) - Parte 3

Cada día que pasa pierdo la esperanza. Alcanzo incluso a ver mis costillas y mi boca ya está harta del agua de coco. Me quiero morir. Ya no es algo que el destino me quiera imponer. El ruido de las olas me vuelve loco y el sol hace que mi mente desvaríe.

Quiero ir con ustedes pienso cuando veo al cielo, recordando a mis padres y a Pierre. ¡Los necesito tanto! Y opté por quedarme tirado en la playa ante la luz del sol, esperando rostizarme, desintegrarme. Estar en medio de la nada es como estar invisible ante el mundo. Nadie sabe que existo. Nadie quiere saber que existo. Las pocas lágrimas que le quedan a mis ojos empiezan a fluir. Recuerdo a esos niños de la guerra, rapados, con la mirada perdida, desesperados. Recuerdo a los ancianos, derrotados, con la cara resignada y los pasos torpes. Recuerdo el día que llegaron los americanos a rescatarnos, sólo se me ocurrió rezar y a los dos días por fin supe lo que era comer en mucho tiempo. Me siento igual. Sólo que esta vez, el destino me ha puesto aislado y me ha torturado.

-¿Meriege? - dijo Juliette. Estaba oscuro para entonces. Me levanté sobresaltado.

-¿Otra vez tú? Bah. Al menos mi mente ha hecho que vuelvas.

Ella sonrió. -Ven, acercáos.

A éstas alturas, poco podía ya sorprenderme, y accedí a jugar el juego que mi mente me estaba provocando. Ella no podía ser real.

-¿Por qué no vienes tú? -y al preguntar ésto, su mirada quedó un poco desconcertada.

-Los seres de mar no podemos ir a tierra. Pereceríamos en el intento.

-Claro. Los seres de mar pertenecen ahí. Así como yo perecería en el mar si estuviera largo tiempo.

Conforme fuí avanzando me percaté de que ella asomaba el cuerpo de la cintura hacia arriba. ¿Sería acaso una sirena? ¿Aquél ser mitológico del que nos hablaban en la infancia? Debo confesar que me he sentido confundido. Nunca presté demasiada atención a las mitologías. No se nos dá a los judíos.

-Tu no pertenecéis aquí -dijo mientras su mirada dulce recorría mi rostro -Sois tan bello, más especial que los de tu raza. -y al decir esto tomó mi rostro y me besó. Mi sorpresa fué mayúscula. Sus labios eran carnosos y muy calientes. Nunca había experimentado tal sensación. -Adiós Mereige.

* * * * *
-¡Capitán! ¡Hombre en el agua! -gritó uno de los marineros del Tarragona

Inmediatamente, dos hombres bajaron en un bote y me subieron al navío. Estaba en medio del mar flotando con mi chaleco salvavidas. Durante 2 días estuve inconciente, y la tripulación temía lo peor. Al cabo de un par de días, reaccioné. Por fin pude asearme y probar alimentos.

-¿Qué es lo que os ha pasado? -Me preguntó el Capitán de apellido Mola

Expliqué el incidente de mi barco, el Rosemary. Realmente me sentía confundido ¿cómo es que me hallaron flotando en medio del mar? El Capitán me miraba extrañado. Después de oír mi historia, se levantó y se dirigió a contemplar la ventana del camarote.

-Lo que usted me ha explicado no tiene lógica señor Delacroix. Yo mismo he visto al Rosemary hace un par de días en el puerto de Lisboa y, por los rumores que han corrido, me he enterado que un hombre saltó del barco sin explicación alguna. Un hombre que cumple exactamente con vuestras características.

Mi asombro era mayúsculo. Mi cabeza empezó a dar vueltas tratando de recordar. ¡Estaba seguro que todo había sido real!

-No se preocupe, está usted a salvo. Llegaremos a la Florida en una semana. El conflicto en Cuba no ha cesado y el General Franco ha pedido a los navíos mercantes tomar rutas distintas para evitar el daño. Mientras tanto, descanse.

Esa semana no pude dejar de pensar. Todo en mi mente era confuso. ¿Será que en realidad he quedado traumado después de la guerra? Algún sueño tal vez. El recuerdo de los bombazos. De las batallas. De los muertos. Tal vez eso tenga sentido. Tendría que ir a algún médico llegando a América.

Al pisar tierra, me he dirigido al banco y explicado mi situación. He comprado ropa y comido lo bastante como para satisfacer a un regimiento. Dejé mi dirección en el puerto, en caso de que hubiera que requerirme para una investigación y tomé la ruta de regreso hacia Chicago. He telegrafiado a Francia para informar mi situación. Nunca más recibí una respuesta. Pensé que tal vez había ofendido a Jeanine e imaginó mi historia como un pretexto bobo.

Epílogo.

Noviembre, 1993

La versión oficial del Capitán del Rosemary era que uno de sus tripulantes había salido de su camarote tranquilamente y se dirigió a babor. Vestía un chaleco salvavidas y cuando la tripulación reaccionó para detenerlo, fue demasiado tarde ya que el individuo se había lanzado al agua. Según las autoridades, era imposible que pudiera haber sobrevivido, ya que no había isla cercana en los alrededores. Dijeron que floté alrededor de 20 días en altamar y que había sido un milagro el hecho de haberme encontrado todavía con vida.

Conocí a Tabatha Smith, una enfermera que atendía en el hospital psiquiátrico al que tuve que recurrir para tratar mi mente. Nos casamos un 25 de Febrero y tuvimos dos hijos: Moses y Elizabeth. Mi vida transcurrió normalmente, ví a mis hijos crecer y envejecí sin mayores complicaciones mentales, gracias a los cuidados que recibí de mi esposa. Mis hijos han hecho ya su vida y al menos eso me ha tranquilizado. Tengo 3 nietos: Joshua, Trinity y Scott.

He estado muy enfermo -cáncer en el páncreas dicen los médicos -y mi esposa ha estado junto a mí estas últimas semanas. Sabemos a dónde conduce ésto. Imprevistamente, han tocado a la puerta. Tabatha sale y al cabo de unos momentos regresa a mi lado.

-Ha llegado un paquete de España para ti.

-Pero, yo no conozco a nadie allá -dije sorprendido un poco por la noticia.

Al abrir la caja, había un chaleco salvavidas, un pantalón muy viejo con una camisa rasgada y una nota. Tabatha la leyó para mí:

Señor Delacroix:



La oficina del puerto de La Coruña, en España, ha encontrado en los archivos muertos de los navegantes ésta caja con pertenencias referentes a usted. Esperamos puedan serle de utilidad.



Atentamente.



Capitán Héctor Navarro Sanz

Encargado de Capitanía de Puerto

La Coruña, España



Tabatha sacó una a una las piezas. El chaleco salvavidas y las prendas estaban enmohecidas por el paso de los años.

-¡Ésto no sirve ni para recuerdo! -dijo Tabatha riendo. Al voltear a verme, se percató de que estaba llorando. -¿Qué tienes cariño?

En ese momento, cuatro conchas de mar cayeron del pantalón.

-Nada -contesté sonriendo -Recordé un sueño que tuve. Un hermoso sueño.

Maurice Delacroix murió el 12 de Diciembre de 1993.

* * * * * * * * * * *

Éste cuento va dedicada para mi queridísima Jolie, la cual como podrán darse cuenta fue el detonante para dicha historia. Ainsss!!! Qué kitsch!!! Jiji... Ahora, haciendo a un lado mis principios anarquistas, escribí para (tí) ustedes... Espero les haya gustado. Y de nuevo, felicidades por el Campeonato a los que le vayan a Pumas. Y gracias a los comentarios de todos los bloggers, en especial a la idea que alguna vez mi Tocayo Venom me dió para poder hacer, ji, realidad ésta historia...

Y duerme un poco más, los párpados no aguantan ya, luego están las decepciones cuando el cierzo no parece perdonar. Sirena vuelve al mar, varada por la realidad. Sufrir alucinaciones cuando el cielo no parece escuchar.

La sirena etérea (Cuento) - Parte 2

Abril, 1952.

Han pasado alrededor de 6 días con sus noches. Calculo que debe ser Abril para entonces. Mi barba está ya muy crecida y mi cabello parece un estropajo. He recorrido la pequeña isla, la cual debe tener un kilometro y medio de extensión. No existen animales y todo lo que hay es maleza y muchas palmeras. Con las hojas de éstas, he creado un pequeño refugio y he utilizado ramas secas para crear algunas fogatas. No he tenido mucha suerte cazando peces, sin embargo, he comido algunos moluscos que he hallado. Aún no me queda claro como es que llegué a la isla. La marea sin duda era muy tranquila para poder llevarme en poco tiempo hacia ella. Sensaciones de paranoia me invadían: ¿y si no viene nadie? ¿si muero aquí? De a poco, fuí tranquilizándome conforme pasaban los días. Quería convencerme de que algún barco pasaría y podría localizarme.

Esa noche, algo extraño pasó en mi sueño. En él, aparecía una figura femenina desconocida. Brillante. Como una imagen religiosa a la que había de adorarse. Sólo cantaba. Pero ese canto me daba una sensación de tranquilidad. Al final del sueño, esa imágen me decía "Tranquilo" y me lo repetía una y otra vez. Cuando he despertado, había cuatro conchas de mar a un lado mío. No recuerdo haberlas puesto ahí, más no le presté mucha importancia a ese detalle.

Con todo eso, sentía una profunda calma. Mi hermano, pensé. Tal vez me ha mandado un ángel para cuidarme. Pierre y yo éramos el cuadro de la familia. Un par de muchachos tranquilos. Nuestra diferencia de edades éra poca: el era menor por un año, ya que mi madre se embarazo casi después de que yo nací. Nuestras vidas dieron un giro con la guerra, él alcanzó a salvarse de ser enviado a un campo de concentración ya que había huido con Jeanine justo a tiempo. Mis padres y yo no tuvimos la misma suerte. Ahora mismo se me escapan las lágrimas. Nunca he querido saber qué les pasó a ellos, pero seguramente están ahora los tres juntos y quiero pensar que me están cuidando.

El suceso se repitió por 3 o 4 días. Me empecé a preocupar. ¿Será que estoy desvariando? Una dieta a base de cocos, moluscos y algunos peces no era algo a lo que estuviera acostumbrado. Decidí quedarme en vela esa noche. Ese tipo de sueños, aunque bellos, me empezaba a cansar. Pensé que lo mejor sería dormir en el día. La luna iluminaba esa noche, y se oía como siempre el rugir de las olas. Había subido la marea como era normal. Encendí la fogata y me dispuse a leer mi diario. No era gran cosa, había algunas cuentas apuntadas y lo demás eran pensamientos que esporádicamente escribía antes de que se escaparan. Quería escribir, pero nada se venía a mi mente.

Para entonces, pensé que la familia de mi hermano en Francia ya lo habría sepultado. En eso estaba, cuando de pronto una luz parecida al fuego emanó del mar. Una luz muy brillante. Estaba oscureciendo y la luz se hacía más intensa a cada momento. Empecé a sentir un pánico enorme. Nunca había visto algo igual y sólo atiné a apagar rápidamente la fogata y correr al pequeño refugio. Los marineros del barco hablaban de seres fantásticos que aparecían del fondo del mar y se comían a los seres humanos.

-Ven -dijo esa luz con extraño acento. - No temas.

La voz, aunque extraña, era hermosa. De pronto, me dí cuenta que era la voz en mis sueños. Eso me dió una súbita calma y decidí salir.

-¿Qué hacéis aquí? -preguntó la luz.

-Mi barco ha naufragado y llegué aquí -respondí un poco temeroso.

-He visto a varios de vuestra especie, la mayoría muertos a causa de hundimientos.

-¿Quién eres? -pregunté con un tono imperativo, y ella me ha respondió con una palabra a la que no he encontrado sentido. Mencionó algo como Laishyaga. -Es un poco complicado vuestro nombre.

-Es difícil para ustedes comprender el lenguaje de nosotros los seres del mar.

-¿Seres del mar? Nunca había oído de una especie que fuera una luz brillante que hablara.

La luz echó a reír. Noté que permanecía en el agua, exactamente en el mismo punto. Era extraño, las olas a su alrededor apenas y se formaban. La brisa había decrecido un poco más de lo normal.

-¿Una especie de luz habéis dicho? Acercáos un poco más.

Tímidamente lo hice, y conforme lo hacía la luz iba decreciendo en brillo. Súbitamente mis rodillas estaban cubiertas de agua de mar. ¡Era la imágen femenina que había soñado! Quedé petrificado. Pensé que tal vez estaba soñando otra vez y he tenido que pellizcarme el brazo para saber que no estaba dormido.

-Pero ¡no es posible! ¿Cómo habéis salido de mi sueño?

-He visto que te haz alimentado de algunos conocidos míos. -dijo mientras sonreía.

-Disculpa. Es que por lo visto no hay nada más por aquí y he tenido que hacerlo.

-Oh. No os preocupéis. Los tiburones también lo hacen. Es como una especie de ciclo. Y ¿cómo os debo llamar?

Dude en contestar -Maurice, si no es muy complicado.

-¿Mereige? -dijo ella mientras sonreía.

-Si, Mereige está bien. ¿Cómo es que puedes comunicarte conmigo?

-Os estoy hablando con el pensamiento. No podría mencionar las palabras que vosotros utilizáis. Sonaría como un aullido. Muchas veces los marineros se han espantado de mi voz. Escucho que incluso se burlan. He vivido lo suficiente para comprender lo que ustedes pronuncian.

-Pero vuestra voz es hermosa. A decir verdad, me da una sensación de calma.

-Tu no pertenecéis aquí...

Dicho ésto, desapareció.

-¡Noo! ¡No te vayas! -grité llorando -No, por favor... -y mis rodillas cayeron sobre el agua que iba y venía a golpe de ola...

¿Quién era esa bella mujer? Poco sabía de los seres fantásticos que habitan en el mar. Me he quedado dormido. La emoción de poder hablar en días me dió una agotadora tranquilidad. Antes de dormir, había optado por llamarle Juliette. Era menos complicado que el nombre que había mencionado.

Pasaron 4 días con sus noches. No había señales de vida. Ni siquiera Juliette había aparecido de nuevo. Empezaba a creer que estaba loco. Nadie en su sano juicio podría ver semejante imágen en medio de la nada. Prefería dormir que gastar energías en siquiera pensar. Sin embargo esto último no lo podía evitar, una pregunta rondaba en mi cabeza como torbellino: ¿Quién eres?

La Sirena Etérea (Cuento) - Parte 1

Marzo, 1952.

Han pasado 7 años ya. Mi mente no puede dejar de lado los terribles momentos que viví. No puedo olvidar las torturas, las muertes y el llanto de todos los que -como yo -estuvimos a un metro del infierno. Hay unos que ni siquiera eran judíos, y ellos sólo los mataban por placer. Ahora tengo 29 años. Y administro un local de bonetería. Tuve que emigrar a América para poder prosperar, en mi natal Francia no había ciertamente una estabilidad económica.

- ¿Maurice? -llegó intempestivamente un hombre -¿Maurice Delacroix?

Asiento. El aire de éste personaje me llena de cierta tranquilidad.

- Ha llegado éste telegrama. Firme aquí por favor.

Por lo regular, estaba acostumbrado a recibir telegramas de mis proveedores, por lo que -aparte del rostro no conocido -no me resultó sorprendente dicho documento, hasta que lo abrí: era de Francia. Con cierto temor, deposité suavemente el papel sobre el mostrador y no me atreví a leerlo. Decidí que lo mejor era esperar a la noche para revisarlo con detenimiento. Nunca se sabe qué podría ser. Malas noticias, pensé. Nunca he sido bueno para lidiar con la frustración.

Al llegar a mi habitación -vivía en un pequeño departamento al este de Chicago -saqué el sobre y lo tendí sobre la cama. Medité un momento, como para tomar fuerzas y llenarme de decisión. Abrí el sobre:

"Querido Maurice. Espero te encuentres bien. Vuestro hermano ha fallecido victima de tuberculosis. Esperamos que vengas. Jeanine."

Jeanine era la esposa de Pierre, mi hermano. Lo único que me quedaba en este mundo. Ahora se ha ido. Lloré. Perdí el conocimiento de tanto hacerlo.

- Un boleto a Indiana. Primera clase. -pedí al boletero del tren.

Esa semana fue lenta, los segundos me parecían minutos. Cometí demasiadas estupideces en mis labores. El barco zarparía un viernes de Nueva York, así que siendo sábado llegaría a tiempo. Tardaría al menos 3 semanas en regresar así que dejé todo listo para no tener el más mínimo problema. De Indiana, iría a Pennsylvania y de ahí a coger un tren para Nueva York. Era la ruta más rápida.

El barco se llama "Rosemary" y hacía las veces de buque carguero. El tránsito por mar era todavía preferido a pesar de que los vuelos comerciales estaban en auge. Me sorprendía mucho el poder volar pero me daba un pánico horrible. Ha habido muchos accidentes y pensé que era mejor viajar por mar.

Mi llegada a Nueva York se vió ensombrecida por un par de acontecimientos extraños: un niño murió víctima de caer del tren que iba de Ohio a Penssylvania y un asalto que sufrimos a manos de una mujer vestida de monja. Afortunadamente, todo mi dinero lo tenía guardado en el banco y poseía una cuenta de cheques con el que pagaba las sumas más fuertes. No tendría problema en sacar algo de dinero cuando llegara a mi destino.

Zarpamos a las 3 de la tarde. El Capitán de nombre Edward Richards anunció que nuestra llegada a Francia sería en al menos 4 días. Tiempo suficiente para meditar y sacudir el dolor, aunque éste regresara en cuanto pisara la madre patria. Durante el trayecto, me sobresaltaba al oír los ruidos de los aviones que pasaban. Me recordaban de inmediato las ráfagas y los gritos de dolor y muerte que viví en la guerra. Las dos primeras noches me costaba trabajo dormir. Era como volver a vivir la pesadilla.

Sería el día 22 de Marzo. Era una tarde cálida, pasaban las cuatro de la tarde. De pronto, el estruendo. Salí de mi camarote para ver que el barco despedía humo de uno de los lados. La gente gritaba y la alarma sonaba. Otra vez la pesadilla se hacía realidad. De inmediato, entré a mi camarote y me puse el chaleco salvavidas que estaba en el clóset y tomé mi diario y mis pertenencias más ligeras. Me disponía a subir junto con otros al barco salvavidas cuando sonó el segundo estruendo. Esta vez había sido una caldera. Y volamos por los aires.

El brillo del sol terminó por calarme los ojos. Me hallaba flotando boca arriba gracias al chaleco salvavidas. Como pude empecé a reaccionar, todavía estaba aturdido por lo que había pasado. Me dí cuenta que ese sol era de mañana, debían ser como las 12 del medio día. Estaba solo. Algunos restos de madera y metal me acompañaban. Tenía sed. Mucha. Mis pertenencias, así como mi diario estaban mojados, pero era lo que menos me importaba en ese momento. Nada a mi alrededor. Tal vez ese era mi destino, morir en medio del mar, de insolación o comido por tiburones. Después de la guerra, pocas cosas me daban pánico y empecé a sentir una sensación de tranquilidad. Mejor morir así que a manos de los Alemanes. Ya vendrán a rescatarme, pensé.

Pasaron dos días con sus noches. Nada. Mi barba había crecido mucho y mi mente empezaba a desvariar. De vez en cuando movía las piernas para avanzar. Debía ahorrar un poco de energía. Estuve tentado muchas veces a quitarme el chaleco salvavidas para poder ahogarme. Ahogarme y morir felizmente en el fondo del mar. Tanta soledad y tanta inmensidad me ponían en una situación de locura moribunda. Al inicio del tercer día, dormía boca arriba, cuando algo gelatinoso cayó en mi frente y me despertó. Era excremento de gaviota. Merde, alcancé a exclamar. Pero reaccioné. Sólo había gaviotas si había tierra cerca. Y empecé a voltear desesperadamente, y ví a lo lejos una pequeña isla.

No sé de dónde saqué fuerzas para patalear, pero lo hice alocadamente, tanto que sentía que no avanzaba. Estaba muy débil, y el ímpetu sólo me duró unos cuantos minutos. Mi pierna derecha se acalambró y no pude avanzar gran cosa. Me desmayé.

Al despertar, yacía sobre la playa. Eran tal vez las 6 de la tarde y se oía el ruido de los truenos. Frente a mí, se erguían una serie de palmeras y un montón de cocos a sus pies. Sin dudarlo, corrí hacia ellos. Como pude, abrí uno de ellos y bebí de su agua. Empezó a llover y lejos de refugiarme, me quedé ahí bajo la palma. Tal vez caiga un rayo y me parta de una buena vez. Pero no pasó.