De lo peor de mi vida, eres lo mejor

Tengo varios malos pensamientos ultimamente. Será que estoy empezando a dejarme llevar. Como en los viejos tiempos. Será que ya no me mangonean tan fácil, será que el chantaje es un arma que ya no me va, que ya no me queda.

Estoy empezando a hacerme fan del running. Si, eso que la mercadotecnia te ha hecho creer que si lo haces, eres parte de la crema y nata, del jet set, de lo fresa. Y claro, del fitness y de la good condition. Impossible is nothing. Just do it. Forever alone. La eterna competencia del bien contra el mal, del ying y el yang, del burguer king contra los suplementos alimenticios. Yo balanceo eso. No iba a perderme de mi querida pizza (oh, mamma mía!!!) sólo porque una nutrióloga me dijo que estaba obeso. Ni madre. Mi ego es bastante alto como para sucumbir ante tal declaración. Corro, entreno, hago el amor, trabajo. Eso debe bastar para quemar las suficientes calorías que compenso con mi dieta diaria.

De a poco, se acerca la navidad, esa que nos permite ser harto felices. Pero primero, la añoranza del día de muertos. Si, ese donde pones tu altar y haces tus calaveras, y eres feliz mentando la madre a pocos y a muchos. Donde la burla es válida. Donde lo burdo es válido. Es aquí donde entra la emoción, claro, de lo poco que uno puede ser creativo. No valen las mentadas de madre. Es como un menage-a-trois entre tu mente y tus genitales. Una chaqueta mental pues.

Siempre trato de equilibrar, trato de mantener todo en perspectiva, pero resulta imposible a veces, sobre todo imaginando las mentadas de madre que te hacen tus ex. Una por no cogértelas, otra porque quedaron ardidas. Y no hallan cómo estar chingando la madre...

Soy un pinche malentendido...



A veces, resulta que uno no puede controlar el destino de las demás personas, vaya, ni que fuera necesario. Sólo que a veces muchas personas quieren seguir dependiendo de ti, y ese es el problema. Yo quiero depender de mí mismo, soy un pinche egoísta de mierda porque así me formaron mis padres, soy un pendejo mitómano-come-caca que se la pasa ideando cómo sobrevivir en ésta vida. Y si muchas personas no lo entienden así, ni modo. Ahora bien, soy humano, y cometo errores y puedo tener pensamientos muy cabrones, sobre todo cuando me hacen enojar. Soy impulsivo e incoherente, eso ya lo sabían, pero... Realmente no te deseo la muerte, tú solit@ lo estas logrando. Para eso, no necesitas mi ayuda. Sin embargo, te empeñas cada día en que tu odio y tu malograda "felicidad" acaben contigo. Sólo espero que no me jales las patas cuando te encuentres del otro lado.

Cheers...

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