Pasión

Desde que tengo la noción de una relación (relación de noviazgo debo aclarar) siempre ha existido una disyuntiva en torno a varias situaciones, pero siempre llegando a un punto en común: la duda. Y es que siempre las amistades, los medios o incluso uno mismo nos hemos llegado a preguntar ¿me querrá para acostarse conmigo o de verdad? ¿será costumbre lo que vivo? ¿seré su juego?

La pasión se define como un sentimiento o emoción muy intenso. ¿Hay pasión en el amor? Claro que si. Es un complemento en una relación, es algo que no debe faltar. Pero sin embargo, muchos confunden la pasión con la calentura, y es que, amig@ lector(a), no es que no me guste el punchis punchis o la cuchiplanchada, me encanta, sería el primero en promoverla, pero a estas alturas de mi vida, ya he vivido lo que tenía que vivir con respecto a eso, así que, si usted tiene menos de 23 años, viva responsablemente su sexualidad (nada de que sin condón se siente más chicho, nomás la puntita o que al cabo no pasa nada) Estoy muy apostol el día de hoy, tanto que ya me salí del tema. Any-fuckin'-way.

La cuestión es, analógicamente hablando: si vas en un barco, vas en equipo. Una relación es un viaje, donde el único capitán es la vida misma. El mar puede ser tan impredecible: desde una tranquilidad absoluta hasta fuertes tormentas, y la tripulación debe estar lista para afrontar lo que sea. En fin, la cuestión es, si por algún motivo ese barco no te convence, no dudes, porque las dudas matan. Es mejor abandonar el barco antes de que se hunda.

Bueno, después del momento cuasi-metafísico del blog, el cuál despide este mes del amor, no me queda más que recomendarles piedra pomes para que se tallen bien y salgan lustrosos este fin de semana para buscar peligro. Ojalá lo encuentren, y si no... Poor losers...

Y entonces se levantó, mentó la madre y se largó a su casa...

1 comentario:

Jolie dijo...

I´m a poor loser

snif